miércoles, 10 de abril de 2013

VIVIENDO A PLENITUD




“Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos.” 



VEJEZ


Existe una vejez funcional que utiliza viejo como sinónimo de incapaz o limitado. Esto es erróneo pues la vejez no significa incapacidad y hay que luchar con la idea de que el anciano es funcionalmente limitado.





EDITORIAL


La etapa final de la vida, conocida también como tercera edad, se inicia aproximadamente a los 60 años. Se caracteriza por una creciente disminución de las fuerzas físicas, lo que, a su vez, ocasiona en la mayoría una sensible y progresiva baja de las cualidades de su actividad mental.
Por esta razón, una vejez plena de sentido es aquella en la que predomina una actitud contemplativa y reflexiva, reconciliándose con sus logros y fracasos, y con sus defectos. Se debe lograr la aceptación de uno mismo y aprender a disfrutar de los placeres que esta etapa brinda. Entonces, recuerde: hay que prepararse activamente para envejecer, para poder enfrentar la muerte sin temor, como algo natural, como parte del ciclo vital. Este espacio de reflexión conduce hacia parámetros reales a tener en cuenta para afrontar esta nueva etapa de la vida no como la decadencia sino como un cambio necesario que además de biológico tiene unas características propias.
Lo que peyorativamente se conoce como la época de la disminución de posibilidades mentales y físicas, abre un mundo absolutamente enriquecedor como lo es el contemplativo de las cosas verdaderamente importantes donde el ego cede su papel frente a los valores.
Como lo dijo Facundo Cabral es su monólogo “no estás deprimido, estás distraído”, mucho han sacado el mejor provecho de la vida, y han logrado sus mejores papeles en la tercera edad.
Y sigue aplicando la máxima de Henry Ford: “si crees que puede hacerlo o si crees que no puedes hacer, en ambos casos tendrás razón”, muy compatible con dicho derivados de la PNL: “si lo crees lo creas”.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario